El trastorno límite de la personalidad

El Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) es un trastorno complejo en cuyo desarrollo influyen diferentes aspectos de tipo traumático, biológico y de apego.

Numerosos estudios demuestran que es el trastorno de la personalidad más relacionado con la presencia de experiencias traumáticas en la infancia.

A muchas personas con TLP les resulta muy difícil o muy desagradable estar solos. Otras refieren sentirse solas incluso cuando están rodeadas de gente. Este hecho favorece que sean personas extremadamente sensibles al abandono y que en ocasiones se sientan muy dependientes de los demás.

Pueden idealizar a quienes se ocupan de ellos, o a personas con las que se sienten apreciados, escuchados o valorados. Pero este sentimiento suele cambiar de forma muy rápida pasando a la devaluación de esas mismas personas, pensando que no le prestan suficiente atención o que les rechazan. Esta manera de actuar, con comportamientos tan extremos, tiene que ver con el mantenimiento de relaciones intensas y conflictivas.

Las personas con trastorno límite de la personalidad a menudo tienen dificultades para describirse, saber cómo son, lo que les gusta o lo que quieren hacer. A estas dificultades se conocen como alteraciones de la identidad.

El trastorno límite de la personalidad se asocia con frecuencia a la presencia de comportamientos impulsivos, relacionados por ejemplo con gastos, sexo, abuso de sustancias, conducción temeraria o atracones de comida. La impulsividad tiene que ver con la tendencia a actuar sin planificación previa y sin valorar las posibles consecuencias del comportamiento.

Dos de los motivos más frecuentes por los que las personas con TLP buscan tratamiento o son hospitalizados son los comportamientos de automutilación o autolesiones (cortarse, quemarse…) y los intentos de suicidio repetidos. Estos comportamientos autodestructivos no son simples “llamadas de atención” o “intentos de manipular” al entorno. En la mayor parte de los casos, responden a la necesidad que tiene la persona de regular sus emociones y calmarse ante estados emocionales intensos.

Las personas con trastorno límite de la personalidad presentan con frecuencia una inestabilidad afectiva que puede manifestarse mediante cambios bruscos en el estado de ánimo. Muestran una tendencia a sentirse tristes o desmotivados que puede alternarse con periodos de ira, angustia o desesperación, expresando cambios de humor intensos que resultan desconcertantes para los demás y para ellas mismas.

Muchas personas con este diagnóstico se aburren con facilidad y están buscando siempre algo que hacer. Esta sensación de vacío les lleva en ocasiones a realizar actividades o comportamientos de riesgo o incluso dañinos, ya que las emociones más intensas pueden hacerles sentir “más vivos” y “más completos”, al menos temporalmente.

Tratamiento del TLP

Para llevar a cabo un tratamiento efectivo del trastorno límite de la personalidad es esencial realizar un diagnóstico personalizado, ya que en el origen del trastorno pueden influir elementos diferentes dando lugar a distinta sintomatología.

Utilizo elementos de distintas terapias para adaptarme a las características individuales de cada caso, combinando diferentes intervenciones para trabajar: